El blanqueamiento es uno de los tratamientos estéticos más solicitados. Bien indicado y supervisado, permite aclarar el tono de los dientes de forma segura. Antes de hacerlo conviene conocer algunos puntos.
Primero, una boca sana
Caries, filtraciones o encías inflamadas deben tratarse antes. Por eso iniciamos con una valoración y, casi siempre, con una limpieza profesional que retira manchas superficiales.
Consultorio o casa
El blanqueamiento en consultorio usa un gel de mayor concentración aplicado por el profesional en una sesión de unos 90 minutos. El de casa usa férulas personalizadas con gel de menor concentración durante varios días. En algunos casos se combinan.
Sensibilidad
Algunas personas sienten sensibilidad temporal. Se maneja con cremas para dientes sensibles y ajustando los tiempos de aplicación.
Qué no cambia de color
Resinas, coronas y carillas no se aclaran con el gel. Si las tienes en dientes visibles, lo tendremos en cuenta en tu plan.
- Evita alimentos y bebidas con pigmento durante 48 horas.
- No uses productos blanqueadores sin supervisión.
- Programa limpiezas periódicas para mantener el resultado.


